Tan fugaz y tan eterno
con sincronizado movimiento,
tan vivo y tan muerto,
tan real e inexistente,
así es él, aunque no se ve,
pero sin forma y sin color
sin ruido y sin sabor
él está dónde yo voy,
dónde tú estas
dónde ellos van.
Tan monótono
pero siempre entre nosotros,
a veces vale cómo el oro
y otras veces...
se desperdicia tal si fuera
agua que corre excesiva.
