En llamas ardía
cuándo a gritos pedía
hundido en sus rodillas,
cómo flores en invierno
vorazmente marchitas,
qué no fueras a olvidarle,
que tu cariño fiel le guardes
y que apagues la pena
que a tu corazón repleta
intentando vivir sin alma muerta.
Casi envuelto en un carbón
su última voluntad
en forma agónica se oyó:
-"no detengas tu tiempo
ni de pasado momentos
comiences a alimentarte,
échate a volar y logra,
lo que conmigo una vez soñaste."
Giu

No hay comentarios:
Publicar un comentario