Todos hablaban
mientras yo desde mi mundo
tímidamente te observaba,
sin pronunciar palabras
y haciendo a escondidas llegar
sobre tu ser mi mirada,
y veía tus pícaras sonrisas
a al punto ya,
que en mí han quedado grabadas.
Todo estaba normal,
todo estaba en su lugar,
pero de inexplicable forma
se encontraba ya tu cuerpo
totalmente erguido
y con paso escurridizo
se perdió entre los pasillos
apagando mi mirada
hasta el día de mañana.
GIU

No hay comentarios:
Publicar un comentario